lunes, 14 de agosto de 2017

MI ÁNTONIA (WILLA CATHER) Y EL BUEN ROLLO TELÚRICO

Allí, en el fondo de la hondonada, el viento no soplaba con demasiada fuerza, pero le oía murmurar su melodía en lo alto y veía agitarse la alta hierba. Notaba caliente la tierra bajo mi cuerpo, y al dejarla caer, escurriéndose entre mis dedos. Aparecieron unos extraños bichos rojos desfilando lentamente en escuadrones en torno a mí. Tenían el dorso de un reluciente color bermellón con puntos negros. Me quedé tan quieto como me fue posible. No ocurrió nada. No esperaba que ocurriera nada. Yo era algo que yacía bajo el sol y lo sentía, igual que las calabazas, y no quería ser nada más. Era totalmente feliz. Tal vez nos sentimos así cuando morimos y nos convertimos en parte de un todo, sea el sol o el aire, la bondad o la sabiduría. En cualquier caso, eso es la felicidad: diluirse dentro de algo completo y grandioso. Cuando le sucede a uno, es un proceso tan natural como el sueño




La comunión con la Naturaleza es otro gran tema poético, igual que la admiración de la grandeza y/o infinitud del universo. Claudio Rodríguez era un poeta que iba en esta línea, es admirable cómo el ser humano puede alegrarse mediante la contemplación. De Claudio Rodríguez (y de su familia)  cuenta unas cosas tan increíbles Ignacio Carrión en sus diarios que me da vergüenza ponerlas aquí.
Uno, sin ser del todo insensible a la naturaleza, la considera más bien como atrezzo a los momentos de felicidad contemplativa, en los que debe haber otras cosas a contemplar: un hijo concentrado dibujando, por ejemplo,

lunes, 31 de julio de 2017

ENTRE EL MUNDO Y YO (TA-NEHISI COATES) Y LOS AGUJEROS DE GUSANO

Pero su belleza y su quietud rompieron mi equilibrio. En mi pequeño apartamento, me besó y el suelo se abrió, me tragó, me sepultó allí mismo y en aquel momento. ¿Cuántos poemas espantosos escribí pensando en ella? Ahora sé lo que ella supuso para mí: el primer vislumbro de un puente espacial, un agujero de gusano, un portal galáctico para abandonar mi planeta limitado y ciego. Ella había visto otros mundos, y llevaba el espectacular linaje de esos otros mundos en el vehículo que era su cuerpo negro



Ya se ha dicho muchas veces que el propósito de este blog no es la detección de gazapos. Nada más antipático que andar por la vida regañando y corrigiendo; si uno es profesor y padre, como se descuide, está así todo el día. 
Así que nos alegramos de ejemplos como el de hoy en el que se muestra una relación sana entre literatura y ciencia: cómo gracias a esta última puede iluminarse una imagen. No es casual, ni la primera vez que se hace, que la Astronomía sirva para ayudar a describir y engrandecer los sentimientos de amor.

lunes, 17 de julio de 2017

STEPHEN HAWKING (PARADE), MARADONA Y EL DESEQUILIBRIO CUERPO-MENTE

Volaré, yo volaré 
encajado en un traje blanco 
yo volaré 
Y flotaré, sí, flotaré 
hacia el centro de un agujero negro 
yo flotaré 
Stephen Hawking me dijo todo esto 
Stephen Hawking cayendo desde el cielo 
Romperé, si, romperé 
las barreras que me sujetan 
yo las romperé 
Quien sabe que, quien sabe ya 
la velocidad del pensamiento 
dónde me llevará 
Stephen Hawking me dijo todo esto 
Stephen Hawking cayendo desde el cielo 
Con el volumen de una nova 
con la tensión de un Big-Bang 
estoy vivo y lo estaré 
por mucho tiempo más 
Stephen Hawking predijo todo esto 
Stephen Hawking cayendo desde el cielo



Siempre que pienso en Stephen Hawking (en la película "La teoría del todo" pronunciaban Steven) y en una mente tan privilegiada en un cuerpo tan humillado me acuerdo del caso totalmente opuesto: Maradona, cortito de luces pero con unas condiciones físicas innatas superdotadas, Cuando Maradona estaba bien, como decían sus preparadores, era como un gato, sólo le hacía falta comer y dormir.
Me parece a mí que, entre estos dos casos extremos, lo razonable es que haya más equilibrio entre estas dos facetas.

lunes, 3 de julio de 2017

EL YO ANTAGÓNICO (LIONEL TRILLING) Y LA ARROGANCIA DE LA FÍSICA DEL SIGLO XIX

Los lectores de inclinaciones literarias, que tienen como elemento de su ‘pathos’ la convicción de que son perseguidos por la ciencia[1], darán especial importancia a las partes de la novela que exponen la arrogancia y las contradicciones y los absurdos de la ciencia física de la época. Todo el que ha estudiado literatura sabe que la ciencia física era la base del materialismo vulgar del siglo XIX. A este respecto conviene recordar que Flaubert  no tenía una hostilidad de principios contra la ciencia como tal, sino todo lo contrario. Flaubert toma nota de las ridículas afirmaciones que puede hacer la ciencia, pero gran parte de la confusión que experimentan Bouvard y Pécuchet es el resultado de su propia ineptitud o ignorancia más que de la inadecuación de la propia ciencia. No es culpa de la botánica (aunque pueda ser culpa de un libro de texto concreto y elemental sobre botánica) que ellos crean que todas las flores tienen pericarpio y lo busquen en vano en los ranúnculos y en las fresas salvajes

[1]No se ha comprendido suficientemente  que los hombres de ciencia tienen un ‘pathos análogo’-¿homólogo?- para apoyarlos en sus propios problemas: creen que son perseguidos sistemáticamente por las humanidades


Dejemos a un lado los recíprocos 'pathos' entre ciencias y humanidades, tan contrarios al espíritu de este blog. La novela Bovard y Pécuchet ya ha sido tratada aquí, de su lectura no se desprende ninguna imagen negativa sobre la ciencia, sino más bien,como sugiere el texto contra los patanes protagonistas.
Con respecto a la arrogancia de la Física es famosa la frase de Kelvin: "No hay nada nuevo por descubrir en la física actualmente. Lo único que queda es tener mediciones más precisas" pronunciada en 1900, es decir, justo antes de que la Física clásica estallara en pedazos

lunes, 19 de junio de 2017

BLOODY MIAMI (TOM WOLF) Y LOS DETRITÍVOROS

¡Los gusanos!...Una vez, cuando tenía seis o siete años, Magdalena se encontró con un perro muerto en una acera de Hialeah. Una verdadera colonia de gusanos escarbaba en una profunda herida en las ancas del animal…sólo que no eran gusanos exactamente. Parecían más bien lombrices…lombrices cortas, blandas, mortalmente pálidas; y no se mostraban muy pacíficas para ser una colonia. Eran un enjambre de gusanos que se retorcían, se deslizaban, se estremecían, se revolvían, se enredaban y peleaban, removiéndose unos encimas de otros en un frenesí descerebrado, acéfalo, para apoderarse de la carne muerta. Después se enteró de que se trataba de larvas descefalizadas. Carecían de cabeza. El frenesí era lo único que tenían. No poseían cinco sentidos, sino uno, el impulso, y el impulso era lo único que sentían. Estaban completamente ciegos.



Hoy vamos con un tema asqueroso, así es la ciencia, a veces mancha y da asco. Incluso los bichos más feos y con un trabajo asqueroso tienen su importancia en los ecosistemas. Así, los detrívoros (llamados así porque se alimentas de detritos, es decir, de materia orgánica descomponiéndose) son fundamentales en la cadena trófica.
Todo niño ha encontrado alguna vez una lombriz escarbando en la tierra. Ese momento es crucial para el posterior hombre porque hay dos maneras de reaccionar ante este encuentro. El niño con aptitudes hacia la Fisiología animal observa atento e incluso retuerce la lombriz con un palito. El niño sin aptitudes hacia la Fisiología animal no vuelve a jugar con la arena por un tiempo.

lunes, 5 de junio de 2017

LIBRA (DON DELILLO) Y UN CASO EXCESIVO DE CONSERVACIÓN DE LA CANTIDAD DE MOVIMIENTO

No podía olvidar el modo en que el sombrero salió disparado de la cabeza del hombre delgado. La sorpresa brusca y chocante, el insulto repentino. Cuando estás convencido de que has visto todas las formas en que la violencia puede sorprenderte, aparece algo nuevo que ni siquiera había imaginado. ¿Con cuánta fuerza golpean las balas para alcanzar a un hombre en el pecho y hacer que su sombrero vuele un metro y medio por los aires en línea recta? Fue una lección sobre las leyes del movimiento y un recordatorio para la humanidad entera de que nada es seguro



Estamos a favor del cumplimiento escrupuloso de todo tipo de leyes, incluidas las científicas, porque si no es así ya se sabe que sobreviene el caos. Pero tampoco hay que pasarse, como ese alumno que ante la duda coloca más tildes de la cuenta; sabemos también por la ciencia que existen errores por defecto y por exceso. El principio de conservación de la cantidad de movimiento explica fenómenos curiosos, pero creemos el suceso que se narra en el texto es imposible científicamente

lunes, 22 de mayo de 2017

EN BUSCA DE KLINGSOR (JORGE VOLPI) Y LA NATURALEZA MÍSTICA DE LAS HIPÓTESIS CIENTÍFICAS

-          ¿Considera usted que la ciencia es un sucedáneo de la religión?
-          No para alguien escéptico, porque la ciencia también exige un espíritu creyente. Cualquiera que haya trabajado con seriedad en un trabajo científico sabe que a la entrada del templo de la ciencia está escrito sobre la puerta: ‘Necesitas tener fe’. Los científicos no podemos prescindir de ella. Aquel que maneja una serie de resultados obtenidos de un proceso experimental, debe representar imaginariamente la ley que está buscando. Después, debe encarnarla en una hipótesis mental- yo estaba perdido; no sabía adónde quería llegar o adónde lo había conducido Bacon
-          ¿Quiere decir que las hipótesis son una especie de acto de fe?




¿De donde surgen las hipótesis? ¿Son verdades reveladas? También a veces el científico, como el más rancio de los teólogos, antes de reconocer la falsedad de su hipótesis es capaz de retorcer los argumentos hasta que se acoplen a su idea